Fantasy Lane es una tienda para adultos de propiedad gay que alberga The Ranch, el único local de cruising masculino permanente de Canberra. Se encuentra en el número 19 de Molonglo Mall, en Fyshwick, aproximadamente a diez minutos en coche del centro de la capital australiana. El establecimiento combina un sex-shop bien surtido con un espacio de encuentro y juego distribuido en dos plantas. Aunque algunas guías lo incluyen dentro de la categoría de saunas gays, The Ranch se define con mayor precisión como un club de cruising: cuenta con duchas, pero su información oficial no menciona sauna, baño de vapor ni piscina.
La entrada de The Ranch se encuentra en el interior de Fantasy Lane. La tienda vende juguetes para adultos, lubricantes, preservativos, películas, ropa, productos esenciales y una amplia selección de artículos de kink y fetichismo. Es posible comprar cualquier cosa necesaria antes de entrar en el club, desde un producto práctico hasta un complemento capaz de darle un giro bastante más atrevido a la visita. El personal busca ofrecer un entorno relajado y sin juicios, tanto para clientes habituales como para quienes se aproximan por primera vez a un espacio de estas características.
The Ranch está reservado a adultos mayores de 18 años y recibe principalmente a hombres interesados en conocer a otros hombres. El ambiente es abiertamente sexual, pero nadie está obligado a participar en ninguna actividad. Los visitantes pueden ver una película, tomar un café, explorar las instalaciones o esperar tranquilamente hasta sentirse cómodos. El consentimiento es imprescindible: las normas recuerdan que un “no” debe respetarse siempre y que cualquier acercamiento debe hacerse de manera clara, considerada y sin presiones.
Las instalaciones de la planta baja incluyen una zona de descanso, un espacio de internet con un gran televisor y una sala de cine donde se proyectan continuamente películas gays para adultos. También hay una sala de juegos colectivos y una zona con glory holes. Los clientes disponen de baños, duchas y taquillas. La planta superior presenta un ambiente más oscuro e íntimo, con cabinas privadas, cuarto oscuro, sala de masajes, una habitación con sling y otra equipada con una cruz de bondage. El club distribuye gratuitamente preservativos y lubricante por todo el recinto. También ofrece té y café sin coste, mientras que las toallas y las taquillas pueden solicitarse al entrar.
Fantasy Lane y The Ranch abren todos los días de 10:00 a 23:00. La entrada al club cuesta actualmente 20 dólares australianos. Para utilizar una taquilla conviene llevar un billete de cinco dólares o dejar las llaves del coche como depósito reembolsable. Los clientes que quieran salir temporalmente y volver más tarde durante el mismo día pueden pedir un pase al personal antes de abandonar el local.
Los momentos de mayor actividad suelen coincidir con las dos sesiones nudistas semanales. La primera comienza los martes a las 19:00 y la segunda los domingos a las 14:00. Durante estas sesiones se anima a los asistentes a quitarse la ropa, aunque quien no se sienta completamente cómodo puede conservar una toalla. Son probablemente los mejores horarios para viajeros que prefieran encontrar un público más numeroso y participativo. Como ocurre en cualquier espacio de cruising, la afluencia cambia según el día y la hora: una tarde cualquiera puede resultar tranquila, mientras que las sesiones nudistas suelen generar más movimiento.
Está prohibido fumar, consumir alcohol o utilizar drogas recreativas dentro de The Ranch. Tampoco se permite dormir ni ejercer ninguna forma de prostitución. El club aplica tolerancia cero ante la violencia y pide a los usuarios que dejen limpias las zonas utilizadas. Asimismo, anima a realizarse periódicamente pruebas de infecciones de transmisión sexual y facilita información sobre servicios locales como Canberra Sexual Health Centre y Meridian. La disponibilidad gratuita de preservativos y lubricante forma parte de esta política de reducción de riesgos.
Fyshwick queda fuera del centro nocturno de Canberra, por lo que el coche, el taxi o un servicio de transporte con conductor suelen ser las opciones más sencillas para llegar. The Ranch no ofrece las instalaciones de bienestar de una sauna gay tradicional, pero dispone de suficientes espacios privados y colectivos para compensarlo. Para viajeros gays interesados en descubrir el lado más discreto y adulto de Canberra, Fantasy Lane es una dirección directa, accesible y sin demasiadas ceremonias. En las sesiones más populares, hasta la ropa puede considerarse un accesorio opcional.
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