Poof Doof Melbourne: la gran noche queer de los sábados en Chapel Street
Poof Doof es una de las fiestas LGBTQ+ más grandes y exuberantes de Melbourne. No funciona exactamente como un bar gay independiente, sino como una sesión queer que ocupa principalmente Chasers Nightclub, en el 386 de Chapel Street, South Yarra, normalmente los sábados por la noche. La marca también organiza fiestas temáticas, eventos diurnos y ediciones especiales en otros locales. Por eso, resulta imprescindible consultar el programa oficial para confirmar la dirección, el horario y las entradas.
Desde su nacimiento en Melbourne en 2011, Poof Doof se ha convertido en una institución de la noche LGBTQ+ australiana. Su fórmula combina una producción de gran formato, house, música pop, electrónica, drag queens, bailarines y una saludable obsesión por los looks llamativos. El nombre ya deja claro que la identidad queer no se presenta aquí con timidez. Todo está pensado para transformar una salida de sábado en un verdadero espectáculo.
Chasers Nightclub cuenta con una pista amplia, varias barras, grandes pantallas, iluminación potente y espacios distribuidos en diferentes niveles. La configuración puede variar según la fiesta. Algunas noches se concentran en éxitos pop, dance comercial y house vocal; otras exploran el disco, el techno o ritmos electrónicos más contundentes. DJs invitados, artistas drag, bailarines y performers aparecen frecuentemente en la programación.
Los hombres gays constituyen una parte muy visible de la clientela, aunque Poof Doof se presenta como una pista de baile para todo el mundo. El público incluye a personas de las distintas comunidades LGBTQ+, además de amistades y aliados que respetan el carácter queer del evento. Puedes encontrarte con musculosos aficionados al circuito, reinas drag, club kids, grupos celebrando cumpleaños y visitantes internacionales. El ambiente es social, energético y bastante propicio para el flirteo.
La vestimenta suele ser libre y pensada para salir de fiesta. Unos vaqueros y una camiseta ajustada bastan, pero también son habituales los arneses, las transparencias, la purpurina, el maquillaje y los conjuntos que mantienen una relación muy creativa con el concepto de ropa. Para muchos asistentes, Poof Doof funciona tanto como pasarela personal como pista de baile. Algunas ediciones proponen un tema o un color, así que conviene revisar el anuncio antes de preparar el look.
La fiesta se anima progresivamente. Llegar temprano puede facilitar el acceso y permite conocer las diferentes salas con más tranquilidad. Quienes acudan alrededor de medianoche entrarán directamente en una atmósfera más intensa. Los grandes eventos suelen ofrecer preventa, mientras que algunas noches regulares permiten pagar en la puerta. Los precios y horarios cambian según la fecha. Es necesario llevar un documento de identidad válido y respetar las normas de admisión del establecimiento.
Chapel Street es uno de los principales ejes de ocio nocturno de Melbourne y cuenta con servicio de tranvía. Sin embargo, después de una noche larga conviene verificar las opciones de transporte o prever un taxi. Poof Doof es una excelente elección para viajeros gays que buscan una gran fiesta, buena producción y un ambiente orgullosamente queer. Ven preparado para bailar, ligar y observar estilismos que probablemente no cabían en tu equipaje. Si deseas una velada discreta, esta diva no es tu cita.
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