Mercury Club Benidorm es uno de los locales más conocidos de la noche gay del casco antiguo de Benidorm. Situado en el número 10 del Carrer d’Alacant, en pleno corazón del compacto Gay Village de la ciudad, este club nocturno ha vuelto a brillar con una identidad renovada. A pesar de los cambios, conserva los elementos que hicieron popular al Mercury histórico: música para bailar, un público principalmente masculino, una pista animada y una zona de cruising en la planta superior. Para los viajeros gays que desean continuar la fiesta cuando los bares cercanos empiezan a bajar el ritmo, Mercury sigue siendo un nombre que conviene recordar.
La vida nocturna LGBTQ+ de Benidorm se concentra en un pequeño laberinto de calles del casco antiguo. Es posible ir caminando de un bar gay a otro en apenas unos minutos, convirtiendo la zona en un circuito muy cómodo para salir. Mercury encaja perfectamente en esta ruta, aunque suele cobrar vida más tarde que los pequeños bares de copas y terrazas de los alrededores. No es necesariamente el mejor lugar para comenzar la noche con una conversación tranquila. Funciona mejor como parada posterior, cuando ya apetece dejar la copa sobre la barra y acercarse a la pista.
El público es mayoritariamente gay y masculino, con una mezcla de habituales locales, residentes británicos y de otros países europeos, trabajadores de temporada y turistas internacionales. Como ocurre en muchos locales de Benidorm, el ambiente depende enormemente de la fecha. El verano, el Orgullo, los grandes eventos LGBTQ+ y los fines de semana festivos pueden llenar el club de energía. Una noche entre semana durante la temporada baja quizá resulte bastante más tranquila e íntima. Elegir bien el día puede cambiar completamente la experiencia.
La zona principal está dedicada a las bebidas, la música y el baile. La selección suele incluir éxitos comerciales, remezclas pop, house accesible y grandes himnos de las pistas gays, más que electrónica underground para entendidos. El ambiente es informal y poco pretencioso. Al fin y al cabo, estás en Benidorm: aquí divertirse suele importar más que superar un examen de moda en la puerta. Una camiseta atractiva y ropa cómoda para bailar suelen ser suficientes, aunque nadie va a quejarse si has decidido estrenar tu mejor look de vacaciones.
En la planta superior, Mercury ha sido tradicionalmente conocido por disponer de una zona de cruising o cuarto oscuro para hombres. Es un espacio pensado para quienes buscan una experiencia más atrevida que la ofrecida en la pista principal. La distribución y las condiciones de acceso pueden cambiar, por lo que debes respetar la señalización y las normas actuales del establecimiento. El consentimiento, los límites personales y el respeto son esenciales. La existencia de una zona de cruising tampoco significa que todos los chicos presentes busquen necesariamente lo mismo.
Mercury ha pasado por diferentes etapas y periodos de poca visibilidad, lo que explica que algunas guías antiguas ofrezcan información contradictoria sobre su situación. Actualmente, el local vuelve a funcionar como Mercury Club Benidorm y ha anunciado su regreso mediante una nueva presencia en redes sociales. Muchos directorios todavía indican un horario aproximado de 23:00 a 4:00 o 4:30 todos los días, pero no conviene asumir que se aplica durante todo el año.
Consulta el Instagram oficial poco antes de desplazarte, especialmente fuera del verano. Allí podrás confirmar la hora de apertura, la fiesta prevista, el estilo musical y las posibles condiciones de entrada. Tanto si quieres bailar como ligar o terminar muy tarde una ruta por los bares gays de Benidorm, el renovado Mercury continúa formando parte de la identidad queer del casco antiguo.
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